_ Valu

*MINIBIO

Valu, nacida el 11 de febrero de 2002 en Neuquén Capital, reside en General Roca desde hace 6 años. Actualmente se encuentra cursando el Profesorado en Artes Visuales en IUPA, próxima a recibirse. Comparte su trabajo y producciones en Instagram como @vvalu____.

De alguna manera, antes me sentía en falta por ser feminista y estar representando constantemente el estereotipo de la mujer. Hasta que entendí que lo que yo hacía jamás fue para consumo masculino, ni para provocar, ni buscaba la perfección. Siempre fue desde un lugar de empoderamiento y, verdaderamente, para un público femenino.
Valu

Valentina llegó al graffiti en 2023 de la mano de un referente roquense y desde entonces no paró. Rostros femeninos de mirada penetrante, paletas dominadas por rosas y una convicción clara: representar lo femenino desde el empoderamiento, nunca desde el consumo masculino. Una artista que pinta siempre con otros, viaja para conectar y encuentra en el graffiti su lugar más seguro.

¿Para quienes te descubren por primera vez en esta galería: quién es Valu? ¿Cómo llegaste al graffiti y qué fue lo que te hizo quedarte?
Llegué al graffiti por interés personal en 2023, gracias a "Sindestino", graffitero de General Roca, de quien aprendí muchísimo. Aunque desde 2021 ya me había empezado a involucrar en el mundo del hip hop gracias a amigos que organizaban competencias de rap en Plottier — incluso llegué a juradear algunas competencias.
La verdad es que el graffiti siempre llamó mi atención, pero siempre sentí que era imposible entrar a ese mundo porque la gente del graffiti no es de exponerse, y si no tenés amigos en común es difícil ubicar a alguien. Hasta que conocí a quien me adentró en este universo, nunca me animé a hacerlo, más que nada por respeto: no conocía las reglas, los acuerdos, ni siquiera los estilos o los nombres de las cosas.
Por eso, siempre que alguna chica me pregunta con interés, intento ser lo más abierta posible y compartir lo que sé y lo que hago. El hip hop es una cultura, y eso se comparte. ¿Por qué? Fácil: para que no muera. Con el tiempo la cuestión de guardarse lo que uno sabe fue cambiando, gracias a las nuevas generaciones de graffiteros y, sobre todo, a las redes sociales.
Además, me parece muy importante compartir lo que sé con cualquier chica interesada en empezar, porque en la búsqueda de aprender, muchas hemos pasado por situaciones no tan gratas con varones que quieren "enseñarte". Y me parece muy malo que el primer acercamiento de una piba con el graffiti sea una mala experiencia con un chabón.

Tu obra tiene un sello inconfundible: rostros femeninos de mirada penetrante, paletas dominadas por rosas y una atención casi joyera al detalle. ¿Qué hay detrás de esa estética? ¿Es una búsqueda consciente o algo que fue decantando con el tiempo?
Detrás de mi estética supongo que estoy yo y mi propia visión de lo femenino. Me gusta que mis chicas tengan personalidad y actitud, intento que no parezcan personajes pasivos. De hecho, suelo imaginar cómo sería su personalidad si de repente cobraran vida.
Desde que hago arte siempre representé mujeres de distintas maneras, con distintos materiales y técnicas. Pero fue con el graffiti que empecé a buscar más la personalidad, el estilo, la actitud. El objetivo por lo general es que se vean atrevidas, seguras de sí mismas.
Fue mientras yo venía buscando esto con mis chicas que Cazzu sacó su libro, y entonces describió algo que hasta ese momento yo no sabía explicar muy bien:
"Una mujer no se desvaloriza por sexualizarse, se revaloriza por apropiarse de su sexualidad y de su deseo, al elegir qué hacer con ellos, en un mundo totalmente reservado al placer masculino heterosexual."
De alguna manera, antes me sentía en falta por ser feminista y estar representando constantemente el estereotipo de la mujer. Hasta que entendí que lo que yo hacía jamás fue para consumo masculino, ni para provocar, ni buscaba la perfección. Siempre fue desde un lugar de empoderamiento y, verdaderamente, para un público femenino.
A mí me encanta el mundo femenino y me encanta revalorizarlo. Me encanta transformar aquello que el patriarcado nos dio para hacernos sumisas e inútiles. ¿Qué más peligroso que unas uñas bien afiladas? También me gusta mucho la estética latina, muy cargada de ornamentos, maximalismo y simbolismos. Quizás en los muros no se refleja tanto todavía, pero para esos lugares va mi mente.

¿Cómo es tu proceso frente a una pared: llegás con una idea cerrada o la obra se negocia con el espacio, el clima, lo imprevisto? ¿Ese proceso cambia cuando la producción es colectiva, como con BPC?
Por lo general se va con una idea, no diría que cerrada, ya que los colores siempre varían dependiendo de la disponibilidad que haya en ese momento. Quizás ya tenía un diseño completamente listo como me gustaría hacerlo, pero con la crew o el grupo de personas armamos un fondo común: primero para unificar toda la pintada y después para ahorrar y dividir gastos.
Por lo general pinto siempre con otros y para mí es lo más lindo. Primero por el hecho de compartir el momento con colegas que, si no es por pintar, no ves en lo cotidiano. Y después porque también se comparte desde lo técnico y lo compositivo. Siempre me gustó mucho el momento de congeniar las ideas que cada uno trae y pensar un gran collage: a cuál de las estéticas que traíamos vamos a tirar más, qué elementos del otro puedo sumarle a mi pintura. Es un momento de éxtasis donde empezás a imaginar cómo va a quedar todo.

Tu recorrido reciente atraviesa Bariloche, Mendoza, Santiago de Chile, entre otros puntos. ¿Qué lugar ocupa el desplazamiento en tu práctica? ¿Existe, a tu criterio, una identidad propia del graffiti patagónico frente a otras escenas?
El desplazamiento en mi práctica es lo más lindo que me pudo pasar y creo que es un poco lo que me mueve a seguir pintando: las conexiones, los amigos de otras ciudades y las ganas de conocer más.
No sé si existe una identidad propia del graffiti patagónico que yo logre distinguir, también porque en el graffiti cada escritor busca su propia identidad: la idea siempre es ser de alguna manera distinto al resto para ser reconocible. Pero sí valoro mucho que en eventos nacionales cada vez haya más escritores de la Patagonia — la gran mayoría del valle — y eso quizás antes no pasaba tanto.

Escribiste alguna vez que lo único que te salva es el arte, y también tus amigos. ¿Qué función cumple el graffiti en tu vida más allá de lo visual?
El arte en general es mi lugar seguro. Sé que cuando estoy perdida, cuando no sé a dónde ir, tengo que crear, tengo que hacer con mis manos. Siempre que creo recibo algo bueno, y por eso le agradezco al arte y a la gente que me hace el aguante: quizás me compra un cuadro, piensa alguna propuesta que pueda incluir lo que hago o simplemente deja un comentario de aliento.
Encontré algo tan lindo en la cultura del hip hop, específicamente en la comunidad del graffiti, que hoy en día no me imagino alejarme. Pueden pasar muchas cosas en el medio, pero creo que una vez que entrás ya forma parte de tu vida. Habrá momentos más activos y otros menos, pero la pertenencia se porta internamente.

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@vvalu____