EmMi Zion
*MINIBIO
EmMi Zion nació el 26 de junio de 1995 en Las Coloradas, Neuquén, y actualmente reside en General Roca, Río Negro. Su recorrido combina el diseño, la ilustración y la creatividad aplicada a distintos proyectos.
Es Diseñadora Industrial, egresada de la Universidad Nacional de Río Negro (2014–2019), y complementó su formación con estudios en Diseño UX/UI en Coderhouse (2021–2023). Además, realizó cursos de ilustración durante 2023 y 2025, y participó en diversas instancias de formación complementaria, entre ellas workshops de collage y de diseño de packaging para discos musicales, ampliando su mirada creativa y su vínculo con el universo visual y artístico.

EmMi Zion: dibujar desde el otro lado
María Emilia Cantaro Tommasi creó un personaje para poder ser más libre. Con el tiempo, las dos se mezclaron. Hoy EmMi Zion es diseñadora, ilustradora y la prueba de que el humor, el territorio y la emoción pueden convivir en una misma línea.
"Siendo Otra era más fácil. Más fácil mostrar lo que hacía, más fácil discutir, más fácil reírme y disfrutar de la obra."
Todo empezó con un apodo. Una amiga la llamó EmMi Zion desde muy piba, y ese nombre se fue convirtiendo en algo más que un mote: en un escudo, en una posibilidad, en una versión de sí misma que podía crear sin miedo al qué dirán. EmMi Zion pintaba stencils en las calles, pintaba guardapolvos y banderas. María Emilia Cantaro Tommasi, en cambio, estudiaba diseño industrial, analizaba planos, investigaba materiales.
Durante mucho tiempo fueron dos. Hoy ya no.
"De a poco las dos nos fuimos mezclando. Hoy el vínculo con EmMi Zion es diferente, al igual que con mis creaciones."
El dibujo como lengua materna
El dibujo estuvo antes que todo. Antes del diseño industrial, antes del UX/UI, antes de los proyectos y las metodologías. Era el lugar seguro donde expresarse cuando no había palabras para lo que pasaba adentro. "Recuerdo llegar a mi casa, correr todo lo que hubiera sobre la mesa y empezar a dibujar."
El diseño industrial llegó después, como una consecuencia lógica: reunía el dibujo, los materiales, los planos y la posibilidad de crear objetos que la gente iba a usar. Durante la pandemia llegó el UX/UI, una rama distinta pero con la misma lógica de fondo — diseñar productos, estudiar a quienes los usan, iterar.
Pero el dibujo siempre estuvo ahí, como un camino paralelo que se negaba a fundirse con el resto. "El diseño me lleva al análisis, al control, a la investigación y a lo técnico. El dibujo, en cambio, es todo lo contrario. Ahí soy libre, uso muchos colores, mezclo letras, juego, improviso y me permito hacer cosas que en el diseño probablemente nunca haría."
Distintas versiones de la misma persona
Su obra convive en registros que parecen no tener nada que ver: el humor de sus pósters y tapas para bandas, la línea oscura de sus manos y calaveras, la delicadeza de sus acuarelas de flores, lo íntimo de sus zines y cómics. ¿Hay un hilo que los une?
"Creo que sí, que son distintas versiones de mí."
Lo que las atraviesa a todas es el aburrimiento — o más bien, la resistencia a él. Le cuesta quedarse en un solo universo visual. Le gusta moverse entre mundos distintos, investigar, probar lenguajes diferentes. Eso hace que su trabajo sea difícil de encasillar. Y es exactamente ahí donde encuentra la libertad para seguir.
También las atraviesa el humor. Viene de una familia donde el humor es un idioma — la manera de vincularse y de atravesar las cosas. "Especialmente siendo argentina, el humor tiene un lugar muy particular. Es una manera de defenderse, de pensar y hasta de vivir."
Y la música. Nunca aprendió a tocar un instrumento — prefería dedicar ese tiempo a pintar. Pero siempre quiso pertenecer a esa escena, y encontró su manera: flyers, portadas, logos, entradas para bandas amigas. "Cuando el humor se mezcla con la música, siento que estoy exactamente en mi lugar."
El territorio como atmósfera
Vive entre Zapala y Fiske Menuco, y los dos paisajes están en su obra — aunque no de forma literal. En su adolescencia, la obsesionaba el cielo de Zapala: esos celestes, rosas y naranjas conviviendo con la aridez de la zona. "Esas imágenes aparecían como fondos o como pequeños collages que acompañaban la escena. Me gustaba jugar con esos cielos rosados y ponerlos en contraste con dibujos saturados."
Cuando llegó a Fiske a estudiar diseño, el paisaje cambió: el río, el verde, la humedad. Pero el mecanismo fue el mismo. El territorio no aparece como protagonista en su obra. Aparece como atmósfera. Como algo que envuelve las ilustraciones y dice, sin decirlo, desde dónde fueron hechas.
La pieza que la representa
Si tuviera que elegir una sola obra para presentarse hoy, elegiría la portada de Letológicas, de la banda Tintero, de Cipolletti. Es la portada de un disco de un amigo, y tiene algo que pocas obras logran: condensa todo.
"Hay algo muy mágico en esa chica bailando entre los árboles, el sol y su propia sombra. Siento que pude traducir esa emoción en una imagen sin dejar de lado el universo de caricaturas, los objetos con vida y el humor que suele aparecer en mi trabajo."
Una ilustración que nació de lo que una canción le hacía sentir. Que es, en el fondo, la mejor descripción posible de cómo funciona su proceso: primero la emoción, después la imagen, y en el medio, siempre, un concepto que sostenga todo.
EmMi Zion dibuja desde ese lugar. Desde el otro lado de lo que se puede explicar.